Walter Gavitt Ferguson y la esencia del calypso

Autor de “Cabin in the Wata”, “Callaloo”, “Carnaval day” y 80 calypsos más,  Walter Ferguson retrata la vida de las aldeas del Caribe costarricense con una buena combinación de humor y ritmo en sus composiciones.

Compositor único en su género, Ferguson nació en Guabito, Panamá, el 7 de mayo de 1919, pero Cahuita lo reclama como su hijo ilustre. Su infancia transcurrió en esa aldea de pescadores, en la provincia de Limón, entre árboles de almendro, cacao y las grandes plantaciones de la compañía bananera.

Con su guitarra y su sencillez, Ferguson no sólo alentó el surgimiento de una colección de música centroamericana, sino que ha generado una corriente de renovación del calypso limonense entre los músicos urbanos. Es el que mantiene viva la esencia del calypso en Costa Rica.

Con Babylon rompió 30 años de silencio y se convirtió en todo un suceso, no sólo por el ingenio de sus letras, sino por las condiciones en que fue grabado el disco: en el hotelito que posee su familia a la entrada del Parque Nacional de Cahuita, forrado con colchones y alfombras para aislar a las loras y los perros de la casa.